Lía durmiendo con lobos
Ian Blake era especialista en muchas cosas: en tomar fotografías, en entrenar lobos, y en ocultar su verdadera identidad como uno de los magnates del Imperio Di Sávallo. Dominante, solitario, oscuro... tenía una regla inviolable acerca de cuánto tiempo permanecía una mujer en su cama: dos meses ¡ni un día más, ni un día menos!
