MANUAL PARA CAMBIAR DE AÑO SIN LLORAR
...porque el verdadero milagro navideño, es no sucumbir a la tentación de atropellar a alguien con tu carrito en las filas del supermercado...
...porque el verdadero milagro navideño, es no sucumbir a la tentación de atropellar a alguien con tu carrito en las filas del supermercado...
El silencio no siempre es vacío. A veces es un refugio para quienes ya se cansaron de explicar su paz. Hablar menos también puede ser una forma de amor propio: te escuchas más y discutes menos con la gente que no tiene
Los propósitos son como las plantas: los primeros días los riegas con entusiasmo, y en marzo ya ni recuerdas dónde los pusiste. Pero no pasa nada. Lo importante no es cumplir todos, sino tener siempre alguno que te inspire a seguir creciendo.
A veces, lo más revolucionario en Año Nuevo es no hacer planes. Dejar que la vida te sorprenda, sin listas ni metas imposibles. Menos “nuevo yo” y más “yo, pero en paz”. No necesitas reinventarte cada enero, solo seguir creciendo con calma.